Un beso no se rige por el boleto de un camión, por el "día del amor" o el inútil "qué pensará si..." de él (o ella)... Y no me refiero al besar sin motivo (racional), sino al hacerlo sin "prejuicio", sin represiones, con respeto y sinceridad.
Creo que, para besar, no es necesario pensar, sino sentir tus ganas y percibir la posible "respuesta" (no tiene que ser verbal, no siempre se pregunta o se pide)... Es cuestión de conexión. El motivo aquí es subjetivo, así como lo que aquí escribo; sin pensarlo dos veces (o más), porque una vez repensado, el beso "no sabe igual".
El simple deseo, el impulso animal, ya es un motivo. El más bonito, tal vez... Es deseo puro, sólo ganas de acercarte al otro y tocar sus labios con los tuyos, sentir su aliento y estallar de emoción... (O a veces sólo chocar sus labios.)
Una sonrisa puede provocar un beso... Una mirada, una palabra u otro beso.
Besa, siente, vive, disfruta, comparte, sonríe, sigue adelante... (Eso hago yo, hasta que soy atrapada por un sueño o un deseo externo)
"Hazlo cuando lo sientas; regularmente, en mi experiencia, es la primera vez"
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