lunes, 13 de julio de 2009

Prometeo... ¿Pecador?

¿Qué es el pecado? Es acaso seguir una norma regida por un supuesto “Dios” que actúa sobre su mismo beneficio, y descartar toda aquella acción que no acate a sus reglas… ¿Será olvidarse de los sentimientos que nos hacen actuar por impulso y seguir nuestros ideales, para solo seguir un camino lineal que solo nos limita como personas?



¿Y que es un Dios? ¿Por qué castiga a quienes en ocasiones solo luchan por ver bien a aquellos que aman?



Prometeo, quien por otorgar conocimientos a los mortales, fue castigado por Zeus a mano de Hefesto, siendo encadenado a una roca, en donde la cual, por misma obra de Zeus, cae una tempestad sobre el y un águila acude a devorarse su hígado cada día debido a su inmortalidad.



Se dice que es pecado revelarse contra las reglas de un Dios, y tal vez más pecado aun sería el engañar, robar o sentirse uno de ellos por tener alguna virtud y ser una especie de ídolo ante una comunidad. ¿Celos? ¿Envidia o coraje?



Robar el fuego, engañar a los dioses por alimentar a los humanos y ser fiel protector de ellos fue el pecado que para Zeus cometió Prometeo. Ante los ojos de un Dios, el engaño no es un acto bien visto, mucho menos si este ha sido hacia ellos.



Sin embargo, el mundo de los mortales tal vez se creó solo para que nosotros fuésemos solo simples títeres, los cuales podíamos ser manipulados por los mismos dioses… para Prometeo, de igual manera eso no le fue bien visto y actúo en beneficio de los mortales, aprovechando su posición como mensajero entre los dioses y los humanos; entonces éste, proveo a los humanos del fuego para que sobrevivieran.



Tal vez Zeus no castigó a Prometeo porque ese era su deber, tal vez el castigo le fue dado por simples celos de dioses a semidioses, de Zeus a Prometeo… ¿Celos de qué? Si por ser el él mismo rey, quien todo lo puede hacer, no podía sentir celos de un simple mensajero que solo tenía el poder de dictar profecías. Pero, Prometeo sintió compasión por los humanos, sentimiento que Zeus no conoce ante ellos, entonces Prometeo sin ser uno de los dioses, podía ser considerado como uno o como el único, por haber introducido al mundo mortal el fuego como arma de protección y supervivencia.



Prometeo sabía desde un principio que su destino era ponerse de lado de Zeus, para después traicionarlo al robar un tesoro divino y compartirlo con los humanos… también sabía de su castigo, y del final que le esperaría a Zeus, después de haberlo castigado… sin embargo, Prometeo predecía que en el futuro un hijo de Zeus, más poderoso aun, lo liberaría de su eterna tortura y Zeus caería del trono.



Desde el punto de vista de un simple mortal que no cree en Dios, Prometeo no cometió ningún pecado o crimen, solo actúo bajo sus profecías y liberándose así del yugo de Zeus, sabiendo las consecuencias que esto le contraería, pero también tomando en cuenta el futuro que a Zeus le esperaba.



Las Siete Tragedias - Prometeo Encadenado

Esquilo